
(Liligon, gracias por compartir este texto conmigo, me encantó)
Hay momentos en los que pensamos, que no tenemos recursos económicos suficientes como para compartir con otros. Pero en realidad el dar, va mas allá, implica abrir las arcas de nuestra vida para compartir, amistad, alegría, entusiasmo, buenos sentimientos, pensamientos optimistas, frases de reconocimiento, gestos, actos bondadosos y detalles sencillos pero importantes, porque ayudan a otras personas a mejorar su calidad de vida o a superar un momento de dificultad y limitación. Los vínculos de familia y amistad, se fortalecen a través de los pequeños o grandes actos de generosidad, a través de los cuales brindamos a otros lo mejor de nosotros, motivados por el deseo de hacerlos sentir queridos y apreciados.
Decidamos extender este halo de amor incondicional, para incluir dentro de el, a personas desconocidas y a los que puedan necesitar de nosotros en un momento dado. Hacerlo sin esperar nada a cambio, puede darnos la oportunidad maravillosa de experimentar una sensación calidad y placentera, que nos haga sentir plenos y reconfortados internamente.
Siempre recordaremos con gratitud a esa persona que compartió con nosotros de manera especial, que nos brindo su apoyo a través de la generosidad sin esperar nada a cambio. Con nuestra actuación, podemos dejar una estela positiva en el mundo a nuestro paso por la vida, y no para que nos recuerden en lo personal, sino para afianzar la confianza en el ser humano y en su gran capacidad de dar.
Da lo que esperas recibir de otros. Aun cuando los demás no te retribuyan, el universo se encargara de que recibas multiplicado lo que entregas desinteresadamente.
Anímate a compartir. Especialmente si creciste con ideas de no hacerlo por temor a perder lo que tienes. Cuando compartimos somos mas libres y podemos disfrutar del placer, la alegría y la gratitud que experimentan los demás.
Colócate en el lugar del otro. De vez en cuando hay que observar a las personas a nuestro alrededor, para descubrir muchas maneras de suavizar sus vidas a través de un gesto, una palabra o un detalle, impulsado por la generosidad. Es generoso quien perdona las ofensas, quien sacrifica su comodidad en aras de la solidaridad. Solo con la generosidad es posible situarnos por encima de nuestros intereses personales y hacer lo que este a nuestro alcance para que todos tengamos las mismas oportunidades y el mundo sea un lugar más justo.
¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!
1 comentario:
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