
Esa niña que partió de Lima sin saber a dónde iba... se vió rodeada de pronto de muchos primos y de una familia que la acogió como si fuera una más. De pronto me quedé sola en medio de personas que no conocía sino en fotografías.. comenzaba una nueva vida en Venezuela, una vida llena de buenos recuerdos en casa de mi Tía T. Rodeada siempre de muchos niños, con ella no existía el aburrimiento, para mí es una segunda madre. Esa primera Navidad nos llevó a la misa de Gallo y luego de darnos la Feliz Navidad en la iglesia fuimos a casa a cenar y a abrir los regalos.
Aún recuerdo esas navidades felices, cuando mi abuelo aún vivía. Menus muy variados, comida peruana, china y venezolana hacían de las mesas una decisión difícil a la hora de elegir. El típico e internacional chocolate caliente con Panettone y la famosa torta negra tampoco podían faltar. Tengo en mi memoria la primera Navidad que volvimos a estar juntos mi papá, mi mamá y mi hermana, vivíamos en el anexo de una casa (que era mínimo) pero reuniron a toda la familia y amigos, comimos, brindaron, cantaron, lloraron !! Aún puedo escucharlos si cierro los ojos.
Otra Navidad especial fue una que pasamos en la clínica porque mi abuelo estaba hospitalizado, jamás olvidaré que a la medianoche, una monjita visitaba a los enfermos por las habitaciones, les llevaba un niño Jesús tamaño natural para desearles Feliz Navidad y cuando mi abuelo se reclinó a besarle la frente, ví lágrimas rodando por sus mejillas. Presentía el final de su viaje, que llegó 10 meses después... A partir de ahí, ninguna Navidad volvió a ser alegre como antes, ya no habían niños.
Fuimos creciendo, ya siendo adolescentes queríamos estar con nuestros amigos. Solo existía el compromiso de la cena, luego salíamos a casa de amigos y nos íbamos reuniendo hasta hacer una gran pandilla y casualmente siempre terminábamos en casa de O. Bailando y hablando... qué tiempo tan feliz y tan corto. Entramos a la Universidad, comenzamos a trabajar y cada quien fue haciendo su vida.
Me hice novia de mi actual esposo, pero esas Navidades serán la Parte III del relato.
15 comentarios:
Bueno aquì ya podemos ver más y me jores recuerdos navideños, espero la tercera pate.
Sabes, la ultima navidad que pasé con mi padre el arbol de navidad lo armó el con un joven (un poco mayor que yo) que habia llegado a trabajar en su taller de muebles (que estaba al lado de casa), fué chocante, mi papá estaba encantado con el nuevo personaje que parecía entender todo lo que mi viejo quería y encontraba un afecto paternal devuelta. Un mes despues mi viejo murió.
WOW, me gusto mucho esta parte II, espero la tercera y me dio antojo de chocolate caliente, pero el tipico de veneazuela, el hecho de chocolate de taza, el espesito,,,,uhmmmmm,
Y seguro que seran una Navidades maravillosas, y si no pues aqui tienes tus amigos bloggeros para ayudarte en lo que haga falta. Un saludo
Pasab por aquí para darte mil gracias por ser una bloguera solidaria con nuestro amigo JC cuando más lo necesitaba, hicé un post con los blogs más solidarios y estas íncluido el tuyo.
Saludos!
creo que huelo a nostalgia
Jenny: me gusto mucho tu post, me recuerda mucho mi niñez con mis padres, realmente Navidad es una epoca de familia. Yo tengo muy buenos recuerdos y seguro les dare muy buenos momentos a mis hijos para que tengan buenos recurdos tambien. Me alegra mucho que tus recuerdos en Venezuela sean mas alegres y ahora puedas trasmitir eso a tus hijos y familia.
Un gran abrazo.
Pd: la antojosa soy yo y vine a ver si me tenias fotos del chocolate, ya le pedi a mi madre que me trajera chocolate en tazas y maizena
Gastón, gracias por compartir tu historia, conmovedora! Un abrazo!
Mi querida y antojosa Ros, sabía que eras tú! Quién más podría antojarse de un chocolatico caliente bien espesito??? Como el de Galipán o el que sirven en el Pico Bolívar en Mérida?? Y si supieras que hoy lo ví en el supermercado (el chocolate de taza) y estuve tentada a comprarlo, pero prefiero esperar más cerca del 24 porque sino comienzo la ingesta de calorías muy pronto jajajaja :D pero vísperas del 24 ya lo tienes aquí!!! Ros, si no te lleva la Maizena tu mami, con harina queda más o menos igual, un poco más densa, pero bien.
Seoman, gracias por tu apoyo y tu arropo!
Trimardito, para mí es un placer colaborar!
Susana... en esta época es mucho peor la nostalgia!
Jaycam, gracias por tus palabras, no todo fue color de rosas pero guardo los pétalos hermosos.
Ricardo me encanta que compartas tus buenas impresiones conmigo!
Un abrazo fuerte para todos!
Jenny: te defines como una persona "sin identidad", pero con lo que escribes, tus memorias, tus errancias, tus proyectos... (la parte III), claramente te sitúas en lo que se llama "relato biográfico" que te identifica. Tienes una identidad fabulosa, nada fácil autoconstruirse de esa forma, pero no resulta acaso más interesante...??
Saludos desde Chile... gracias por pasarte por mi blog y te estaré visitando!!
Estoy a la espera de la tercera parte. Todos somos recuerdos y memorias. No podemos cambiar las que ya existen, sólo saborearlas u olvidarlas. Pero que bueno, que las memorias futuras están en nuestras manos, para aderezarlas con los mejores condimentos que consigamos!
Un abrazo navideño!
Que lindos recuerdos, en especial el de la navidad con tu abuelo en el hospital :o)
Espero leer la tercera parte de tus recuerdos!!!
Un abrazote!
Karin
PD: Estoy teniendo problemas para dejar mensajes en Blogs BETA, será que quieren que tenga una cuenta con Google????, creo que de esta manera presionan para que los que no queremos otra cuenta de correo, la tengamos igual....pffff
http://karinmomberg-espanol.blogspot.com/
Gracias por visitarme, la verdad la ultima historia que puse en el blog, me costò mucho decidir publicarla, pero ahì està, que bueno que te haya gustado y enganchado de alguna manera, el temor es a que las personas comiencen a leer y les aburra y luego no terminen la historia.
Gracias una vez màs, saludos y un abrazo desde Temuco, Chile.
Jenny, me emocioné mucho con tu recuerdo de navidad primero.
No guardas rencor, ni rabia contenida, solamente guardas esa pequeña y frágil niña que vivió aquellos años.
Hay tantos recuerdos hermosos, otros tristes que llenan mi corazón, que si me pongo a escribir seguro terminaré llorando y no quiero.
Por ahora solamente quiero llenarte de bendiciones, de alegrías, de esperanza y muchos chocolates!!
Un abrazo desde el alma.
Anita.
Demasiado, lo de tu abuelito me conmovio...
Wow que festí de comidas entre países...
Que bueno que con el pasar de los años, te sintieras rodeda de tus seres queridos...
Eso así que con las fechas, conociste a tu media naranja...:d
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